Un empresario muy conocido se preguntó por qué no hay fragancias con aroma a dólar nuevo porque sería muy demandada. El público ama el olor del dinero. Encontrar fragancias con aroma a poder es más complicado pero al público le fascina el poder. Sólo así puede entenderse que un Presidente para nada exitoso, bastante obeso, con calvicie en progreso, pueda provocar una historia de pasión con mujeres más jóvenes y hasta atractivas. Es el poder del poder.
"En su biscooter de gran cilindrada, Valiela y Viers escoltan discretamente el vehículo perteneciente al parque móvil presidencial hasta un inmueble situado en el número 20 de la rue du Cirque, en el 8ème arrondissement, que resulta hallarse a sólo 140 metros de la puerta principal del Elíseo. ¡Otra vez bingo!"
Mucho mensaje cruzado, mucha entrelínea, todo muy francés.
En la línea de los mensajes cifrados, la más reciente columna literaria en Paris Match que escribió la 'cornuda' Valérie Trierweiler (cuya relación con el presidente Francois Hollande la prensa francesa da por muerta) comienza diciendo que “no hay peor veneno mortal que la indiferencia”.
Pero no conviene ir tan delante de los acontecimientos.
Julio de 2012. Café de Flore, Saint-Germain des Près, Paris. Un camarero que suele ganarse propinas dando chivatazos a los paparazzi sobre la presencia de famosos en su local llama a los fotógrafos Sébastien Valiela y Lorenzo Viers para advertirles de que Julie Gayet está sola en la terraza y parece esperar a alguien. Hallándose cerca del establecimiento, los reporteros acuden rápidamente para descubrir a la actriz subiéndose a un coche que conduce el guardaespaldas personal de François Hollande: ¡Bingo!
«Todos conocemos de vista a este agente de seguridad del presidente, que le acompaña a sus salidas desde los tiempos en que era sólo candidato socialista al Elíseo», explica Sébastien Valiela, el hombre que cazó a Hollande en sus citas secretas con Gayet.
Su presencia allí sólo podía significar una cosa. Y es que el rumor que circulaba por los ambientes políticos y periodísticos del Hexágono sobre un hipotético idilio del jefe de Estado con la artista era posiblemente cierto».
En su biscooter de gran cilindrada, Valiela y Viers escoltan discretamente el vehículo perteneciente al parque móvil presidencial hasta un inmueble situado en el número 20 de la rue du Cirque, en el 8ème arrondissement, que resulta hallarse a sólo 140 metros de la puerta principal del Elíseo. ¡Otra vez bingo!
«Si Gayet hubiera acudido a la cita en un taxi, quizá no la habríamos seguido o bien, al llegar al edificio, podríamos haber pensado que iba a ver a una amiga», comenta el fotógrafo. Pero, en su preocupación por ofrecerle aquel día transporte y protección a su amada, Hollande puso a estos dos campeones de las exclusivas sobre la pista de un 'scoop' que, publicado el pasado viernes 10 de enero en la revista 'Closer', ha dado la vuelta al mundo y desatado una auténtica crisis de Estado en Francia.
«Todos los fotorreporteros y las agencias del país andaban tratando de pillar a al presidente y la actriz. Nuestro mérito es haber localizado el piso en el que se veían por una carambola del destino», reconoce satisfecho el paparazzi.
-¿Por qué tardaron unos meses en decidirse a espiar el edificio de la rue du Cirque?
-Queríamos otro indicio. Y éste llegó cuando Gayet acudió a mediados de diciembre al Grand Journal de Canal Plus para promocionar su última película, 'Ames de papiers'. Antoine de Caunes la preguntó «cómo iba su compromiso político», provocando la risa de sus compañeros de plató. La mayoría de los televidentes no entendió la broma, pero nosotros sí. Con el trabajo previamente vendido a Closer, iniciamos la vigilancia.
-¿Cómo se monta una guardia como esa? ¿Cuántos días estuvieron hasta conseguir las fotos?
-Sólo cinco. Desde el primero tuvimos imágenes de la artista accediendo al portal, luego un coche del Elíseo parándose a revisar que no hubiera peligro en la entrada y Hollande llegando minutos después en moto. Pero prolongamos la vigilancia para ver si lográbamos pillar al presidente sin el caso. Era muy precavido y nunca se lo quitó.
-¿Es verdad que la seguridad del jefe del Estado ha quedado en entredicho?
-Desde luego. El procedimiento era siempre el mismo y, como expliqué a RTL, lo más sorprendente es que el presidente acudiese a estos encuentros amorosos con un único acompañante y absolutamente desprotegido. Si hubiéramos querido atentar contra él habríamos podido. Todos los días se repetía ante nuestros ojos el mismo ritual. Hollande llegaba a las 23.00 horas de la noche y se iba a las 11.00 horas de la mañana del día siguiente. No era cuestión de una cita rápida, sino que pasaba allí la noche, se levantaba tarde, se tomaba su tiempo.
-¿Desde dónde hicieron ustedes las fotos?
-Es falso lo que se ha publicado de que alquilamos un apartamento en la otra acera. Uno montaba guardia en una ventana de la escalera del inmueble de enfrente y otro en un coche con los cristales tintados aparcado en la esquina, en la rue du Faubourg de Saint-Honoré [la calle del Elíseo]. Si algún guardaespaldas se hubiera molestado en mirar hacia las ventanas quizá nos hubieran visto, pero no lo hicieron. Por eso digo que Hollande no estaba bien protegido.
-¿De qué fechas son las fotos que se han publicado en Closer?
-Son de la noche del 30 al 31 de diciembre y de la noche del 1 al 2 de enero. Entre medias, Hollande recibió el Año Nuevo con Valérie Trierweiler y algunos miembros de su gobierno [Valls, Sapin...] en el Pabellón de La Lanterne de Versalles.
(Para Valiela y su socio desde hace dos años en la agencia Eye Witness Press, este 'boom' mediático supera casi todos los trabajos que han hecho en dos décadas de vida profesional. A los 46 y 42 respectivamente, estos dos cazadores se han apuntado algunos logros importantes, especialmente Sébastien, que es el más veterano y está preparando ya un libro.
«El reportaje que más dinero me ha aportado es el de Kate Moss en topless con su hija en Tailandia en 2003. También fue rentable el de Brad Pitt y Angelina Jolie en 2005, en la playa de Malibú. Fueron las primeras fotos de su hija Zahara, recién adoptada en Etiopía», recuerda.
Pero su 'scoop' más sonado está relacionado con otro presidente francés, François Mitterrand, a quien pilló en 1994 con su hija secreta Mazarine Pingeot. Aquello destapó que el venerable socialista tenía desde hacía años una segunda mujer y una heredera.)
-¿Cómo lo consiguió?
-Por medio de un compañero de clase de Mazarine.
-¿Es cierto que la publicación de las fotos en Paris Match había sido pactada con el Elíseo?
-Las imágenes fueron robadas, no había acuerdo previo. Pero el director de la revista informó de que las iban a publicar a Presidencia y Mitterrand no lo impidió.
-¿Cuánto le pagaron?
-65.000 euros de entonces.
-¿Y ahora por ésta?
-Prefiero no decirlo, pero es una cifra con 5 ceros.
-Ha recibido 300 peticiones de entrevista y sólo ha concedido tres. ¿Por qué ha accedido a recibir a ELMUNDO?
-Me encanta España, donde he trabajado bastante en Mallorca retratando el veraneo de la Familia Real. Además, tengo familia en Madrid y me hace ilusión que lo lean.
-¿Sólo persigue mandatarios de izquierdas o es que con los conservadores no ha tenido suerte?
-Es que Jacques Chirac se organizaba muy bien y no hubo forma de pillarlo. Mientras que, en la primera época de Nicolas Sarkozy, yo estaba viviendo en Los Angeles y, cuando volví a París, ya estaba asentado con Carla Bruni.
-¿Todos los presidentes galos han tenido aventuras?
-Al menos todos los últimos, incluido Giscard d'Estaing, de cual se recuerda un accidente de coche nocturno cuando conducía un Ferrari acompañado de una señorita. Las amantes deben de ir con el cargo. Que Hollande haya caído en lo mismo sólo confirma que es uno de ellos y cumple la tradición francesa.
Pero falta un texto imprescindible, según Urgente24.
"(...) Gayet, nacida en Suresnes en 1972, viene de una familia acomodada: su abuelo fue resistente y reconocido como compagnon de la libération, y es hija de un prestigioso cirujano en un centro sanitario privado de París y una anticuaria. Ha conocido ciertos éxitos cinematográficos —recientemente, en un personaje secundario en la película Quai d’Orsay— y televisivos, y ha producido o coproducido varios documentales. En su filmografía figuran una breve aparición en Tres colores: azul, de Kieslowski, y varios títulos que resultan, en sentido figurado, premonitorios, como Retratos de amantes, El arte de seducir, Enamorada, Familia descompuesta, Caos y deseo… También sale en algunos videoclips del cantante Benjamin Biolay, entre ellos el tema Deja que ladren los perros.
Fue precisamente “para hablar de cine” el motivo por el que, según la revista Elle, uno de los hijos de Hollande, Thomas (pareja de una amiga de Gayet, Joyce Jonathan), propició un encuentro entre Hollande y la actriz, que ya se conocían. La publicación femenina lleva a la actriz en la portada de su último número, y encabeza su perfil —amable— con un retrato suyo tomado en el Festival de Cine de San Sebastián el verano pasado. El artículo es una loa a su sensibilidad artística y su bonhomía.
Nada que ver con la línea visceral de la revista Closer, donde se publicaron las fotos de Sébastien Valiela que evidenciaban la relación entre Hollande y Gayet. Dicha revista asestó ayer la segunda puñalada a Valérie Trierweiler, que ha pasado de ser una primera dama cuestionada a segunda dama de la República.
Según la revista, la relación entre la pareja tiene dos años de antigüedad. Fue Ségolène Royal, la despechada madre de los cuatro hijos de Hollande y frustrada candidata socialista a la presidencia, la que presentó a los dos personajes de esta historia en 2011. Gayet ya figuraba entonces en los círculos cercanos al poder socialista por su participación en actos de apoyo a los candidatos del partido. De hecho, la actriz no dudó en aparecer en un vídeo de apoyo a Hollande, un político que eligió como lema electoral “el cambio es ahora” y al que tildaba de “hombre formidable”.
Julie Gayet, en el Festival de Cine de Cannes de 2012. / ANNE-CHRISTINE POUJOULAT (AFP)
Pertenece al género de la ficción-couché establecer hasta qué punto el famoso beso que propinó Trierweiler a Hollande en el acto de la plaza de la Bastilla la noche triunfal del 6 de mayo de 2012 fue una forma de lanzar un mensaje a terceros, un intento desesperado de una mujer por reafirmar la posesión afectiva de su amado, no ya ante su antigua pareja, Ségolène Royal, sino ante cualquier candidata a ocupar su lugar.
Closer sí afirma que Gayet, que tenía una sede de su productora cinematográfica en la calle del Faubourg Saint-Honoré, habría recibido al presidente en su piso-oficina de 265 metros cuadrados en diciembre de 2012. Ambos habrían decidido buscarse un sitio más discreto al advertir que el portero del inmueble intentó fotografiarlos. Hay que recordar que en esa época la supuesta pareja oficial tenía que lidiar al mismo tiempo con su nuevo papel de compañera del presidente; con el desafecto de la opinión pública; con su condición de periodista relegada (por conflicto de intereses) de Paris Match; con la amargura de Ségolène Royal y con la distancia afectiva respecto a los cuatro hijos de su pareja.
Buscando más intimidad, los amantes pasaron a verse, según Closer, en el loft del este de París —una de las zonas más bohemias y próximas a la izquierda política de la ciudad— donde Gayet vive con los dos hijos, Tadeo y Ezequiel, fruto de su matrimonio con el escritor y cineasta franco-argentino Santiago Amigorena, de quien se separó en 2006 tras ocho años de relación. Allí, explica la revista, Gayet recibía habitualmente a artistas, intelectuales y políticos, a quienes no les pasó desapercibida la relación entre la anfitriona y el presidente.
En junio de 2013, y cuando Trierweiler, supuestamente, ya estaba al corriente de la infidelidad de Hollande, Gayet ofreció como solución el apartamento, aportado por su amiga la actriz Emmanuelle Hauck, en el número 20 de la Rue du Cirque. Entonces no podía imaginar que, al descubrirse el affaire, la prensa haría notar los lazos entre el pisito y la mafia corsa (la titular del contrato de alquiler estuvo emparejada con un ciudadano corso que fue asesinado en un aparente ajuste de cuentas).
Santiago Amigorena, padre de los hijos (bilingües en francés y español) de Julie Gayet, ha señalado a la prensa que para él no hubo engaño alguno por parte de su exesposa (se refería al triángulo Hollande-Trierweiler-Gayet, no a su matrimonio marchitado). Ello equivale a decir, parafraseando al personaje de Woody Allen en Annie Hall, que la relación entre François Hollande y Valérie Trierweiler era ya un tiburón muerto, un asunto terminado.
El escritor argentino acaba de publicar un libro triste y bello titulado Des jours que je n’ai pas oubliés (Días que no he olvidado), y en el que su autor presenta la obra al lector con esta frase: “¿Se puede amar a dos personas a la vez? (…) Los días en los que transcurre este viaje a Italia dan cuenta de lo que ha vivido un hombre que ha sido amado a medias”. La obra arranca con los pensamientos suicidas de un hombre destrozado por el desamor: “Él piensa en todos estos años en los que ese amor, por ser más débil, más triste —como dice ella—, la lanzó en los brazos de otro hombre”. (...)".
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Las autoridades chinas niegan que sus tropas hayan cruzado la frontera con la India en la disputada región de Ladakh. Anteriormente, desde Nueva Delhi señalaron que el Ejército chino realizó movimientos militares de provocación. El pasado mes de junio murieron 20 soldados indios en un enfrentamiento. via Videos de RT https://actualidad.rt.com/video/365077-china-niega-acusacion-india-traspasar-frontera?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=video
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