Combates entre tropas gubernamentales y yihadistas a 60 kilómetros de Bagdad. La mayor refinería de petróleo de Irak, Baiji, ha sido cerrada y su personal extranjero, evacuado. USA se encuentra tan preocupado por la "amenaza a la supervivencia" para Irak que supone la ofensiva del Ejército Islámico en Irak y el Levante (EIIL) que además de tomar medidas para proteger a su personal en el país, no descarta un diálogo con Irán para tratar de frenar lo que considera una amenaza para la "estabilidad" de toda la región. Pero con condiciones, precisó el secretario de Estado, John Kerry. A propósito, interesante texto complementario de Jorge Asis Digital.
El mapa muestra los puntos de combate entre iraníes e iraquíes durante la larga guerra pasada: son puntos de acceso de Irán a Irak si tuviera que intervenir ahora.
El director de la Policía de Diyala, general Yamil al Shomari, explicó que miembros del ISIS atacaron la comisaría de Al Mefraq, en el oeste de la localidad.
Las autoridades iraquíes insisten en que la ofensiva que tiene lugar en el norte del país es obra sólo del ISIS, aunque este cuenta con el apoyo de otros grupos suníes que se oponen al Gobierno del chií Nuri al Maliki. Los chiíes son islámicos pro-iraníes, y los suníes (minoría en Irak) gozaron del poder con Saddam Hussein y tienen vínculos con musulmanes de Catar y Arabia Saudita. Al Qaeda es suní.
En Mosul los islamistas saquearon bancos y las bases militares locales, y ahora resulta uno de los movimientos radicales más ricos y mejor armados del mundo.
“Estamos abiertos a discusiones si Irán puede hacer alguna contribución constructiva, si está dispuesto a hacer algo que respete la soberanía e integridad de Irak y la capacidad del Gobierno de emprender reformas”, dijo John Kerry, secretario de Estado de USA, en una entrevista con Yahoo News.
Ante la pregunta de si ve a Estados Unidos cooperando militarmente con su histórico antagonista en la región, Kerry precisó que cualquier decisión deberá ser analizada “paso a paso”.
“Veamos primero qué es lo que Irán está o no dispuesto a hacer”, dijo. “No descartaría nada que pueda ser constructivo para proporcionar verdadera estabilidad" en Irak, agregó. Pero tanto desde el Pentágono como desde su propio Departamento de Estado se apresuraron a matizar sus palabras, asegurando enfáticamente que de "cooperación" en otros campos quizás, pero en el militar en absoluto.
"No hay intención alguna de coordinar actividades militares entre Estados Unidos e Irán" en Irak, coincidieron los portavoces de los 2 ministerios en Washington.
Las declaraciones de Kerry, que pese a todo suponen una apertura hacia un gobierno con el que Washington no mantiene relaciones diplomáticas desde hace 35 años y contra el que ha impulsado fuertes sanciones internacionales por su programa nuclear, se producen 2 días después de que Teherán también abriera una puerta para la cooperación con Washington para detener el avance de los insurgentes de EIIL en Irak.
Coinciden además con una nueva cita en Viena (Austria) entre negociadores estadounidenses e iraníes, en el marco de las conversaciones del grupo 5+1 (USA, China, Rusia, Reino Unido y Francia + más Alemania) con Teherán para buscar un acuerdo definitivo sobre su contencioso nuclear.
Diplomáticos estadounidenses e iraníes aprovecharon los "márgenes" de esta reunión para tratar "brevemente" la situación en Irak, pero subrayaron que en ningún momento se habló de una coordinación militar, informó la agencia de noticias Reuters.
Pese al antagonismo histórico entre Washington y Teherán, incluso el senador republicano Lindsey Graham, considerado un halcón en política exterior, se mostró partidario de conversar con Irán, aunque sea sólo para limitar su posible influencia en Irak.
“Deberíamos hablar con Irán para asegurarnos de que (el gobierno iraní) no usa esto como oportunidad para hacerse con el control de partes de Irak”, consideró Graham en CNN. “Ya están allí. Tenemos que trazarle una línea roja a Irán”, subrayó.
No sería la primera vez que los dos países cooperan, ya lo hicieron en Afganistán. Ahora sin embargo se daría la paradoja de que USA estaría colaborando con Irán en Irak mientras que los 2 países apoyan a bandos que se enfrentan entre sí en la guerra civil en Siria.
Barack Obama se ha dado unos días para analizar la situación en Irak y evaluar todas las opciones, entre las que se incluyen ataques con drones (aviones pilotados a distancia).
Según informó Obama al Congreso, se ha comenzado el despliegue de hasta 275 soldados en Irak para garantizar el "apoyo y seguridad" del personal estadounidense en la embajada en Bagdad frente al avance insurgente.
En su carta a los legisladores, Obama señala que los militares están "equipados para el combate" pero precisó que su única tarea es "proteger a ciudadanos y propiedades estadounidenses". La Casa Blanca entretanto especificó que el ingreso de las fuerzas estadounidenses en territorio iraquí cuenta con el "consentimiento del gobierno" de Nuri al Maliki.
Por su parte, el Pentágono también anunció el envío del buque anfibio de transporte USS Mesa Verde, además del portaaviones USS George H.W.Bush, hacia la zona.
Estados Unidos tiene exclusiva responsabilidad en el resurgimiento de la jihad (guerra santa) en Irak.
Si decirlo es una obviedad, negarlo o atenuarlo es una muestra de mera obsecuencia con el poderoso que no sabe liderar.
Aquí debe tratarse el desconocimiento inexplicable de George Bush junior, el republicano brutal que -a partir de sus tergiversaciones intencionadas- arrastró a occidente hacia la invasión equivocada de 2003. Y sumarlo a las alarmantes vacilaciones del demócrata Barack Obama, El Keniano. En 2011, desesperado hasta la ceguera, abandonó el territorio. Sin dejar nada resuelto, más allá de algunas improvisaciones institucionales que contrastaban con la cultura del lugar.
Ambos, Bush y Obama, reaccionaban lógicamente ante los requerimientos de su sociedad. A través de la venganza, en el arrebato estratégico de Bush. Consecuencia del atentado a las Torres Gemelas que les deparó miles de muertos, y un tajo indeleble a la sensibilidad del orgullo. Superpotencia herida.
El error de entregar Irak a IránObama, en cambio, debía asumir el desastroso fracaso de colección de su antecesor. La fatiga social de una ciudadanía hastiada por recibir decenas de ataúdes semanales. De soldados (a veces indocumentados) que volvían envueltos en banderas. Consecuencia de la guerra absurda que para colmo ni entendían. Les provocó cinco mil muertos propios.
Sendas diplomacias, la de Bush con Colin Powell, y la de Obama con Hillary Clinton y después con John Kerry, supieron esmerarse académicamente en los desatinos. Hasta entregar los escombros de Irak, el país invadido y destrozado, en bandeja de plástico, a Irán.
Improvisaciones compartidas
Pero Estados Unidos dista de reconocer sus errores. Reclamarlo es tan sospechoso como ingenuo. Y vano. La culpa es, por lo tanto, de la tendencia a la dispersión de los iraquíes, y a sus divisiones inagotables. Debieron haber aprovechado (los iraquíes) la claridad meridiana de las enseñanzas institucionales de los colonizadores sin ganas, que ansiaban partir, como fuera.
El error de entregar Irak a IránAl dejar Irak al mando de los chiitas, Obama y (hoy) John Kerry, su secretario de Estado, nada tienen que envidiarle, en la materia, a las improvisaciones bartoleras de la presidente argentina, La Doctora, y de su canciller Héctor Timerman. Porque la elevación práctica de Irán que produjo la falta de diplomacia de Estados Unidos fue infinitamente más grave que el intento de rubricar un tratado intrascendente. A los efectos de esclarecer, en ambos casos, situaciones falsas. Forzadas. Impugnables.
El fracaso de la intervención ilegítima en Irak derivó en una carnicería de elemental brutalidad. Al dejar precipitadamente afuera del poder a la confesión sunnita, el pobre Obama no sólo sentó las bases del próximo polvorín en Irak. Iba involuntariamente a agravar, también, las tensiones de Siria. Es donde el sunnita padece humillaciones trágicas desde hace medio siglo.
En Siria domina la minoritaria secta alawita, que se encuentra prácticamente adherida al chiismo. Explica el apoyo inalterable de Irán, que es Persa, a Siria, que es árabe. Unificados en la creencia chiita, que alude a una problemática compleja que el Departamento de Estado prefirió minimizar. O reducirla a la marginalidad de los intelectuales. A los analistas que sirven más para contar la clave de los desastres que para evitarlos.
Lo grave es que la misma explicación religiosa sirve hoy, ante la perplejidad del desinformado básico, para tratar el casi inexplicable acercamiento de Irán hacia los Estados Unidos que nunca se equivocan. Logra que Hasan Rohuanni, presidente persa, se permita la osadía de ofrecerle a los americanos actuar en cooperación para combatir el avance sunnita del EIIL. Estado Islámico de Irak y del Levante.
El EIIL
El EIIL es una franja que se desprendió de la sumatoria superada de franquicias que componen la decadencia de Al Qaeda.
El error de entregar Irak a IránEjecutado Osama Bin Laden en un suburbio de Pakistán, la organización persistió, en adelante, sin atisbos de liderazgo. Al comando de Al Qaeda quedó el médico egipcio Ayman Al Zawahiri, un estratega que inicialmente conducía la Jihad Islámica y estuvo por Buenos Aires en 1981, y tal vez también en 1982, sin que la distraída inteligencia argentina haya registrado su paso.
Pero desde que las tropas de elite americanas asesinaron a Osama el médico egipcio tuvo demasiadas dificultades para mantener unidas a sus cuantiosas franquicias. Pretendía acotar a la lucha en el interior de Siria, contra el implacable Bashar Al Assad, El Oftalmólogo (cliquear) que optó por la resistencia y con fría indiferencia ante la contabilidad de muertos. A los efectos de no entregarse cobardemente como Ben Alí, en Túnez, o como Moubarak, en Egipto. Y para no terminar asesinado como Kaddafi, en Libia.
Sin embargo el doctor Ayman Al Zawahiri no pudo imponer al Frente Al Nusra, su franquicia en Siria. E intentó desautorizar a Abu Bakr al Bagdadi. Pero Zawahiri quedó reducido a los plácidos atributos de un socialdemócrata si se lo compara con Abu Bakr, el hombre fuerte del EIIL. Es quien proyecta crear un califato fundamentalista en la región. Exactamente en el norte, entre Siria e Irak, dos estados artificiales diseñados como consecuencia del pacto Sykes-Picot, de 1916. Entre los franceses e ingleses victoriosos de la gran guerra. Mark Sykes y Francois Georges-Picot se distribuyeron para Inglaterra y Francia los riquísimos restos del imperio otomano. Con una frivolidad que anticipaba las luchas que culturalmente preferían no entender.
Avance hacia Bagdad
El error de entregar Irak a IránLa cuestión que el EIIL, al mando de Abu Bakr al Bagdadi, avanza hacia Bagdad y deja en el camino un tendal de cadáveres. Se hizo del poder en la estratégica Mosul, capital de la norteña provincia de Nínive, segunda ciudad en importancia de Irak. La conmovedora sumisión a Alá no logra evitar el despojo voraz de 135 millones de dólares. Los aguardaban en las cajas blindadas de los bancos de Mosul. También se hicieron cargo de la doble simbología de Tikrit, en la provincia de Salah Din. En Tikrit transcurre el primer símbolo, más cercano, porque en Tikrit nació el conductor Sadam Hussein, inicialmente cortejado y armado por los occidentales con el dinero del reino de Arabia Saudita. Para convertirse en un tiranuelo regularmente cruel del partido BAAS que fue derrocado por error y humillantemente asesinado con una ejemplaridad universal.
Como si fuera el Bin Laden que el propio Sadam combatía. Pero sobre todo interesa el segundo símbolo. Es Salah Din, la provincia que debe su nombre al castellanizado Saladino, máximo héroe del islamismo. El mítico vencedor de Las Cruzadas, Siglo XII (leer, a propósito, “Las Cruzadas vistas por los árabes”, del novelista libanés Amin Maaluf).
Final con drones
El ayatolá Ali Hussein Sistani, máxima autoridad islámica del chiismo de Irak, llama también al sacrificio de la jihad contra el insurgente sunnita, que no vacila en fusilar soldados de utilería, amontonados vivos en el interior de una fosa miserable. Un problema, ante todo, para tomar con prioritaria atención en Europa, sobre todo con una minoría de musulmanes con rigurosas dificultades de integración.
Mientras tanto Rohuanni, el presidente chiita del persa estado de Irán, le ofrece a Obama, su ex enemigo, la cooperación para encarar el mismo combate.
El error de entregar Irak a IránPero se presume que Obama no va a entrar en el juego. De ningún modo El Keniano va a comprometerse con otra aventurada invasión. Derivaría en un cuarto fracaso, para coleccionar. Aunque Obama probablemente considere la idea de enviarles drones. Son los aviones de ciencia ficción, piloteados a distancia desde el laboratorio de una ciudad pacífica. Los drones por suerte no necesitan siquiera del exterminio de un indocumentado. Procedente, por ejemplo, de Honduras, o de El Salvador, un héroe decidido a morir por la instalación próspera de su familia en Estados Unidos, para volver, acaso, en un ataúd envuelto en una bandera.
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