Interesantes las conclusiones del Encuentro Anual de la Sociedad Americana (Estadounidense) de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), que ocurrió en Chicago (Illinois, USA), y que reunió a más de 30.000 profesionales de la oncología global. El comunicado se enfoca en las novedades en inmunoterpaia (un nuevo enfoque que consiste en potenciar al sistema inmunitario del paciente para que ataque el tumor) que fue la gran protagonista del congreso. Las distintas combinaciones de inmunoterapias, las terapias dirigidas (tratamientos de medicina personalizada) contra los tipos específicos de tumor y la tradicional quimioterapia está mostrando resultados promisorios. El nuevo enfoque consiste en potenciar el sistema inmunitario del paciente para que ataque el tumor, a través de anticuerpos monoclonales que actúan en forma específica. El laboratorio Roche presentó importantes resultados obtenidos con su inmunoterapia en investigación atezolizumab (anti-PDL1) en un tipo específico de cáncer de pulmón, que se suman a los hallazgos positivos con ésta droga en cáncer de vejiga. El desafío es desarrollar biomarcadores que puedan predecir qué pacientes se beneficiarán con este tipo de medicamentos y en cuáles no tendrían efectos positivos.
La inmunoterapia (también llamada terapia biológica o bioterapia) es un tipo de tratamiento del cáncer que ayuda a estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, identificar o restaurar la función del sistema inmunológico. Aunque no está del todo claro cómo la inmunoterapia trata el cáncer, puede funcionar para detener o retardar el crecimiento de las células cancerosas, y así evitar que el cáncer se propague a otras partes del cuerpo, o bien, ayudar al sistema inmunológico a aumentar su eficacia en la eliminación de las células cancerosas. Hay varios tipos de inmunoterapia, incluidos los anticuerpos monoclonales, las inmunoterapias no específicas y las vacunas contra el cáncer.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El futuro del tratamiento del cáncer es la inmunoterapia, según las conclusiones del último Encuentro Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés) que se llevó a cabo en Chicago, Illinois, USA. La hipótesis de utilizar al sistema inmunitario del propio paciente para combatir el cáncer ya es una realidad gracias a los anticuerpos monoclonales, tal como se mostró a lo largo del evento. El nuevo desafío es predecir quiénes pueden ser los mejores candidatos para este tipo de medicación, algo que se logra con el desarrollo de biomarcadores, señales orgánicas ante situaciones específicas.
Según el Dr. Enrique Díaz Cantón, oncólogo del CEMIC y quien participó del encuentro, “la principal novedad de ASCO son los resultados presentados con los inhibidores de punto de chequeo o checkpoint inhibitors, presentes en la superficie tanto de las células cancerígenas como en las inmunológicas. Estos inhibidores logran producir una estimulación selectiva del sistema inmune contra las células tumorales, deshaciéndose de ellas”. Díaz Cantón agregó: “Se presentaron datos alentadores con los anticuerpos monoclonales anti PD1 y anti PDL1 en varios tipos de cáncer como el de pulmón, cabeza y cuello, riñón, ovario, y lo que es característico, respuestas de larga duración, con efectos adversos modestos”.
Para Díaz Cantón, “la inmuno-oncología es la vedette del momento en la especialidad. Ha logrado, por ejemplo, un altísimo porcentaje de respuestas antitumorales en un tipo de cáncer altamente resistente como es el melanoma avanzado (usado en combinación con otro medicamento que estimula la inmunidad antitumoral). Este efecto antitumoral se ha visto casi en todos los cánceres en los que se investigó, dado que esta terapia no ataca al tumor sino que estimula al sistema inmunológico antitumoral, que es el factor común a todos los cánceres”, explicó el especialista. Con todo, a pesar del entusiasmo, el especialista aclaró: “El médico y el enfermo deben saber que más de la mitad de los pacientes desarrollarán efectos colaterales de importancia, que en más de un 30% de los casos llevarán a la suspensión del tratamiento”.
A raíz de los alentadores resultados que demostró el combinar drogas ya conocidas para el tratamiento de diversos tipos de tumores (melanoma avanzado, cáncer de mama, entre otros), varios especialistas opinaron que en la actualidad la innovación en oncología pasa por buscar nuevas aplicaciones y combinaciones para los medicamentos que ya existen. “Coincido en que la combinación es lo que ha mostrado mejores resultados por el momento. Pero debemos seguir tras el desarrollo de nuevas y mejores moléculas. Seguro que en el futuro cercano veremos drogas más activas y menos tóxicas”, pronosticó el Dr. Díaz Cantón.
Por último, en cuanto a los desafíos que hoy plantea para la ciencia el control del cáncer, el oncólogo del CEMIC señaló que “lamentablemente, un grupo considerable de gente con cáncer muere a causa de su enfermedad. Creo que el primer desafío es curar lo más cercano posible al 100% de los casos, y como segundo objetivo transformar a los pacientes no curables en pacientes crónicos, que convivan con su enfermedad el mayor tiempo posible, pero conservando su calidad de vida. En esto es clave que los oncólogos estemos muy alerta de los efectos colaterales de los tratamientos que prescribimos. Y claro, es fundamental poner el foco en la prevención y en la detección precoz”.
En un estudio internacional de fase II en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPNCP) previamente tratados, su droga inmunoterápica en investigación, atezolizumab -anticuerpo monoclonal sobre el que trabaja Roche-, duplicó la probabilidad de supervivencia con respecto a la quimioterapia con docetaxel. La molécula fue designada como avance terapéutico decisivo en el cáncer de pulmón de células no pequeñas por parte de la FDA (autoridad sanitaria de USA).
La investigación, llamada POPLAR, evaluó también un biomarcador que es capaz de identificar el procedimiento terapéutico adecuado en cada paciente. En este caso fue el PD-L1. “En nuestro estudio con atezolizumab para cáncer de pulmón previamente tratado, el nivel de expresión de PD-L1 en el tumor de un paciente se correlacionaba con la mejora de la supervivencia”, afirmó Sandra Horning, directora médica y directora de Desarrollo Internacional de Roche -laboratorio con 10 moléculas experimentales y 10 especialidades nuevas-, quien subrayó que “el objetivo de emplear la proteína PD-L1 como biomarcador es identificar qué pacientes presentan mayor probabilidad de ver mejorada su supervivencia global con atezolizumab por sí solo, y cuáles pueden ser candidatos idóneos para recibir una terapia combinada”.
Otras novedades
Melanoma:
Datos actualizados de un estudio de fase III mostraron que la combinación de cobimetinib y vemurafenib (Zelboraf) investigada por Roche ayuda a personas con melanoma avanzado a sobrevivir un año sin empeoramiento de la enfermedad. Se trata de pacientes con melanoma avanzado con mutación BRAF V600-positiva no tratado anteriormente.
Cáncer de mama:
Nuevos datos del estudio de fase II NeoSphere proporcionan información adicional sobre el papel de pertuzumab (Perjeta) en el tratamiento neoadyuvante (previo a la cirugía) del cáncer de mama precoz HER2-positivo. Los datos sugieren que la ventaja observada en el análisis principal del estudio para el tratamiento que incluía pertuzumab respecto a la combinación de trastuzumab y quimioterapia podría traducirse en mejores resultados a largo plazo para las pacientes.
Linfoma no Hodgkin:
El estudio de fase III GADOLIN mostró que obinutuzumab (Gazyva), un anticuerpo monoclonal utilizado en USA en leucemia linfocítica crónica, aumenta significativamente la sobrevida libre de progresión de la enfermedad en personas con un subtipo de linfoma no Hodgkin denominado ‘indolente’, que es resistente a la terapia estándar.
Cáncer de pulmón:
Otro avance en cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado vino de la mano de alectinib, una droga en investigación que redujo los tumores en casi la mitad de personas con este tipo de cáncer y la mutación ALK-positiva, cuya enfermedad había progresado tras el tratamiento con otro fármaco. Esta molécula fue designada también adelanto terapéutico decisivo por parte de la FDA.
Medicina personalizada
En la actualidad, se sabe más que nunca antes sobre la biología del cáncer, una palabra que engloba a más de 250 enfermedades causadas por diferentes factores genéticos y ambientales.
Inclusive se descubrió que algunos tipos de cáncer parecen similares pero son distintos a nivel molecular, lo que requiere enfoques diferenciados de tratamiento. Por esa razón se está hablando de ‘medicina personalizada’: el tratamiento correcto para el paciente adecuado.
Inmunoterapia
La investigación se está centrando en el campo de la inmunoterapia, o cómo diseñar fármacos que potencien el sistema inmunitario para luchar contra el cáncer. Los programas de investigación de Roche en esta área incluyen más de 20 candidatos, de los cuales siete se encuentran ya en etapa de estudios clínicos. Todos los estudios incluyen la evaluación de biomarcadores para guiar el desarrollo y ayudar a identificar el tratamiento correcto para cada paciente.
La molécula atezolizumab (anti-PDL1) es la candidata más avanzado de la compañía en inmunoterapia contra el cáncer, y está presente en 30 ensayos clínicos activos. Ello incluye nueve estudios pivotales en ciertos tipos de cáncer de pulmón, vejiga, mama y riñón, más dos estudios que comenzarán a fines de 2015. Ya hay en marcha seis estudios de Fase III en cáncer de pulmón.
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