| Con el avance del Coronavirus en Europa, la crisis en Siria y el despertar de las extremas derechas, la canciller alemana, Angela Merkel no está teniendo sus mejores días, empezando porque la misma es una de las figuras más relevantes e influyentes de la Unión Europea sobretodo en términos de economía. Recrodemos que Merkel ya ha anunciado su retiro hace más de un año, y se le busca un sucesor, aunque nadie parece ser suficiente. En resumen, el escenario alemán se encuentra en una gran situación de incertidumbre donde la coalición gobernante parece estar sin rumbo y con muchas grietas, sobreotod luego de lo que ocurrió hace un mes atrás en el Parlamento regional de Turingia, cuando este eligió por mayoría al candidato liberal, Thomas Kemmerich, como líder en el estado federal. El mismo fue apoyado por el partido de extrema derecha del país, Alternativa para Alemania (AfD) que está creciendo con fuerza. Tengamos en cuenta que AfD tiene acuerdos con el partido cristiano demócrata de Merkel, aunque claro este último se define como "del centro". Pero al parecer, la situación actual de la región europea y de Alemania, logró que muchos votantes del partido de Merkel, la Unión Demócrata Cristiana (CDU por sus siglas en inglés), la abandonen y se vayan a la extrema derecha debido a los peligros económicos que traen acciones como el Brexit y el Coronavirus, y una posible segunda ola migratoria por parte de Siria. Desde que Turquía decidió abrir las fronteras, millones de migrantes llegaron a Grecia para intentar ingresar en territorio europeo, algo que Merk l no está dispuesta a aceptar, no otra vez. La gran ola migratoria de 2015 fue una de las causas del crecimiento de las extremas derechas en Europa, y no tiene ánimos de que algo así ocurra de nuevo. En consecuencia muchos acusan a Merkl de racista y traicionera, por no abrir su puertas a millones que lo necesitan. Sin embargo, la misma siempre vuelve sobre el racismo que existe en Alemania y la obligación de las familias y del gobierno de enseñarle a los niños que es un comportamiento erróneo. "La primera pregunta en los colegios es: ¿de dónde vienes?", explicó Merkel en un discurso el pasado miércoles 04/03, una vez más la misma fue en contra de los extremismos. Es por eso que demostró su enojo y pidió la renuncia del elegido en Turiniga, porque se trataba nada más y nada menos que de los fantasmas del nazismo. Pero ahora volviendo a los últimos hechos que ocurrieron en Alemania, las encuestas demuestran que quien era su elegido para convertirse en líder, Armin Laschet, no midió bien en las últimas encuestas, ya que fue superado con uno de los rivales y críticos de Merkel, Friedrich Merz. Aunque claro, todavía no está nada dicho ya que a fines de abril será la reunión para elegir un candidato a nivel nacional. Claro que a esto, como mencionamos anteriormente, se le agregan los problemas económicos que Alemania está obligada a ponerse al hombro como representante productiva y económica de la Unión Europea. Sobretodo con la llegada del Coronavirus en Europa y todos los países haciendo una inyección nacional para controlar el virus. Así es: Italia también decidieron duplica la cantidad planificada para ayudar a contener el impacto del brote en la economía a US$ 8.4 mil millones, y ellos claramente están en peores condiciones que los alemanes. Lo que le exigen a Merkel desde la oposición es aumentar el gasto público y evitar que se paralicen las producciones y la economía nacional. Sin embargo la misma se ató a su plan desde un principio y según explicó Bloomberg, desde el CDU aseguran que llevar adelante esta medida solo asustará a los inversores, desetabilizara el mercado de valores y al fin y al cabo tendrá poco impacto sobre el crecimiento de demanda. Aunque al mismo tiempo, Merkel convocó una reunión para estudiar los posibles efectos de la epidemia y que acciones a tomar de aquí en adelante. |
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