| Cuando el mandatario indio, Narendra Modi, decidió declarar la emergencia nacional y decirle a 1.300 millones de habitantes que se deben quedar en sus casas para evitar la propagación del virus, no se olvido de hablar con los representantes de los medios de comunicación, a quienes les pidió que traten de evitar dar a conocer noticias negativas y entristecedoras en momentos de crisis. Si bien está bien querer darle esperanza a la población, ¿hasta que punto es correcto? El dar noticias esperanzadoras no es beneficioso si al mismo tiempo se ignoran las cifras reales de afectados o cualquier tipo de información que sea relevante para dar a conocer el estado actual de la situación del Coronavirus en los diferentes países. Si bien Modi fue uno de los mandatarios que reaccionó con mayor compromiso ante la epidemia, también hay que reconocer que algunas de sus prácticas no fueron las correctas. Es así que medios nacionales y reconocidos como el Indian Express Group, el Hindu Group y el Punjab Kesari Group, fueron los alertados por el presidente. Es necesario que los medios "actúen como un vínculo entre el gobierno y las personas y proporcionen comentarios continuos", explicó la administración de Modi en un comunicado oficial el pasado 24/03. Aunque eso no fue todo ya que quienes desobedecieron las ordenes, obtuvieron sus consecuencias. Sin embargo, esta no es la primera vez que Modi intenta controlar a los medios de comunicación, ya que según explica un informe de The New York Times, a principios de marzo se interrumpió una transmisión de Media One, uno de los canales de televisión con mayor audiencia en India. Esto ocurrió porque los mismos decidieron informar sobre la muerte de un grupo de musulmanes presionados por la Policía de Nueva Delhi y la RSS, un movimiento de choque nacionalista e hindú. Claro que ningún gobierno está interesado en que se difundan noticias que pueden perjudicar su imagen, pero al fin y al cabo el objetivo y el rol de los medios de comunicación es compatir información que el gobierno está interesado en ocultar o dejar de lado. Sin embargo, en momentos de extremo peligro y temor internacional ante una crisis sanitaria que se cobró la vida de más de 50.000 personas, el escenario es distinto. Aunque lo peor de la situación es que de acuerdo a las respuestas de los editores de medios después de la reunión, los mismos se mostraron agradecidos por el interés de Modi en cuidar a la población. De acuerdo a una investigación realizada a posteriori por Caravan Magazine, solamente 2 de los medios que estuvieron presentes en el encuentro con el mandatario aseguraron que publicarían historias críticas en el caso de ser necesarias. Efectivamente lo que comenzó a reflejarse en las publicaciones posteriores a las ordenes de Modi fue exactamente lo que el gobierno buscaba: que no existan críticas en cuanto a la forma de responder ante el virus. Si bien por supuesto existe información acerca de los números de afectados y fallecidos, nada se habla del hecho de que India haya reaccionado tarde cuando gran parte de Asia y Europa ya estaban contagiadas, como tampoco de la situación de la estructura sanitaria actual. |
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