| La comunidad internacional se mantiene en alerta máxima luego del despliegue militar que ordenó el presidente estadounidense Donald Trump en El Caribe, frente a las costas venezolanas. La Casa Blanca, días atrás, presentó un proyecto geopolítico para terminar con el régimen de Nicolás Maduro y la oposición liderada por Juan Guaidó. Trump y sus asesores se habrían convencido que lo mejor es un gobierno de transición. Sin embargo, hay serias sospechas que en realidad Trump intenta retocar el precio del barril de crudo en el mercado internacional, algo que habría pactado con su par ruso Vladimir Putin en la última comunicación telefónica que mantuvieron esta semana. Acompañado del Secretario de Defensa Mark Esper, ayer (2/04) Trump calificó a la operación como "la más grande de Occidente", durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca. Esto ocurrió bajo el paraguas legal de una acusación muy grave contra el gobierno de Maduro: narcoterrorismo. La operación está bajo el control del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, pero se espera el apoyo del Reino Unido, que ya envió un buque de guerra al Caribe, el RFA Argus. USA desplegará destructores misilísticos de la clase Arleigh Burke. También empleará buques de combate litoral clase Freedom, uno de los cuales, el USS Detroit, ya participó en enero en operaciones en el Caribe frente a las costas venezolanas, según recuerda la prensa local. Por aire, la presión la ejercerán unidades para patrullaje aéreo, vigilancia y reconocimieno: Boeing P-8 Poseidon, Boeing E3 Sentry y Northrop Grumman E-8 JSTARS. Por último, tropas especiales pertenecientes a una brigada de las Fuerzas de Asistencia en Seguridad (SFAB) desplegarán un operativo coordinado. Por si esto fuese poco, Francia había informado el envío de una nave de la misma naturaleza, el Dixmunde. En tanto, Alemania denunció que el Resolute fue "objeto de un acto de agresión de la Marina de Venezuela", dijo la empresa Columbian Cruise Services, con sede en Hamburgo. Maduro, por su parte, calificó el suceso como "acto de terrorismo y piratería". A bordo se encontraban únicamente 32 tripulantes y la embarcación llevaba para entonces un día "a la deriva, en la costa de esa isla, para realizar un mantenimiento de rutina de un motor", agrega la nota, antes de dirigirse a la isla holandesa de Curazao. La compañía alemana dijo que el barco militar, el BVL Naiguatá, acusó al capitán del Resolute de violar las aguas territoriales del país y ordenó al crucero que lo siguiera a la isla venezolana de Margarita. En Twitter, usuarios le agregan una cuota de humor con la frase "Saluden a Maduro": |
Comentarios
Publicar un comentario
Escribe tus comentarios aqui: