| El presidente de China, Xi Jingping continúa con sus planes de soberanía en la región tanto con las regulaciones en Hong Kong como los enfrentamientos con India en la frontera del Himalaya. Mientras que el mandatario republicano de Estados Unidos, Donald Trump no se da por vencido en su lema: "Make America Great Again" y no solo salió de la Organización Mundial de la Salud sino que también avanzó con la retirada de tropas de Alemania, quebrando más de lo que ya estaba la Oganización del Tratado del Atlántico Norte. Aunque al parecer Europa no está dispuesta a darse por vencida y quedar en un tercer lugar frente a la influencia internacional de Estados Unidos y China. Si bien ambos son socios comerciales claves para Bruselas, esto no significa que el viejo continente este dispuesto a entregar su autonomía y lado más fuerte a las grandes potencias. Es así que este miércoles 17/06, la Comisión Europea, el organismo ejecutivo de Bruselas presentó un plan para resguardar su economía. El objetivo de la iniciativa es evitar que empresas extranjeras, específicamente norteamericanas y chinas, saquen ventaja de la situación de las empresas privadas europeas que en su momento recibieron inversiones, créditos fiscales o impulsos por parte de entidades del exterior de la Unión. En otras palabras, la medida quiere asegurarse de que las empresas europeas no acaben dependiendo parcial o totalmente de una fuerza exterior. De esta forma Bruselas cuida su economía y además se presenta como un actor competitivo en el escenario internacional. "No es porque Europa esté libre de ayuda estatal, sino porque tenemos transparencia y control. Cuando se trata de subsidios extranjeros, no tenemos control", explicó la vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager. Claro que esta reflexión es consecuencia de la innegable dependencia que muchos países del mundo y en especial Europa tiene hacia China, empezando porque en la pandemia quedó reflejado la necesidad de insumos provenientes de Asia. Aunque al fin y al cabo Europa desde que comenzó la guerra comercial entre China y Estados Unidos está atrapada en medio sin tener una estrategia clara ya que por un lado depende de ambas potencias, sobretodo teniendo en cuenta el proyecto de "La Nueva Ruta de la Seda" de China, pero por el otro defiende un mundo globalizado y la existencia de un mercado único donde Bruselas pueda ocupar un lugar de liderazgo como lo hizo en el pasado. Por supuesto que desde China las noticias no fueron bien recibidas: "En este momento especial cuando las naciones están uniendo fuerzas en la lucha contra Covid-19, la UE debe evitar enviar señales negativas al mundo exterior", explicó el portavoz de la Misión China en la UE acusando a Europa de querer crear barreras comerciales en tiempos de recesión global. De alguna forma u otra es lo que está haciendo para proteger su industria local. Recordemos que con la llegada de la pandemia, al igual que en todos los países provocó la mayor recesión desde tiempos de la Segunda Guerra Mundial en Europa. En consecuencia el mes pasado la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Emmanuel Macron presentaron un plan de inyección económica (US$ 845 mil millones) que apunta específicamente a fortalecer a Europa internamente. Es así que la propuesta de Bruselas es otra iniciativa para llegar al mismo objetivo. |
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