| La muerte de la jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, generó un terremoto político en Estados Unidos. Sucede que, a poco más de un mes de las elecciones, el presidente Donald Trump podría tomar una decisión (nombrar un nuevo juez, aunque ya ha dicho que será una mujer así que una nueva jueza) que podría torcer el equilibrio ideológico de la Corte en favor de los conservadores durante décadas. El nombramiento de Trump (ya ha dicho que comunicará su decisión el viernes o sábado, luego de que Bader Ginsburg haya sido despedida) debe ser aprobado por el Senado. Los demócratas creen que, faltando tan poco para la próxima elección, debería ser el próximo presidente quien haga el nombramiento. Ayer trascendió que 2 senadoras republicanas (Susan Collins y Lisa Murkowski) favorecían esperar. Dado que el Senado tiene mayoría republicana por 53 contra 49, si las "defecciones" continúan, Trump no va a poder nombrar y lograr la aprobación de su candidato, dado que no le darían los números. El otro senador que se cree que podría no querer votar para aprobar un candidato de Trump es Mitt Romney, cuyo desagrado por el presidente es manifiesto. Sin embargo, aún en ese caso, la votación quedaría en empate, y quien desempataría sería el vicepresidente Mike Pence. Romney se negó el lunes a sentar su posición sobre el tema. Pero el resto de los senadores republicanos parecen haberse alineado detrás del presidente y favorecen tener una votación sobre su candidato antes de las elecciones de noviembre. Sin embargo, ya si fueran 4 los senadores republicanos que se oponen, los planes de Trump se verían frustrados. Los demócratas esperaban conseguir que Cory Gardner y Chuck Grassley, ambos senadores republicanos que buscan la reelección, quitaran el apoyo a la votación. Pero ambos han dicho que votarán para aprobar la elección de Trump. El tema es muy trascendente dado que los fallos de la Corte Suprema -que no debería tener una inclinación ideológica en ninguno de ambos sentidos- pueden cambiar el rumbo del país. Los demócratas, mientras tanto, están desesperados ante el panorama de tener una nueva Corte con 6 jueces conservadores contra 3 considerados de izquierda. La líder de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, hasta deslizó la posibilidad de iniciar un nuevo juicio político a Trump si este nomina y confirma un nuevo juez, explicó el especialista en política de USA, Sebastián Maril, en el newsletter Cuarenta y Cinco de Finguru. |
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