| En dos diferentes canales de televisión que son competencia, con dos diferentes periodistas dirigiendo la entrevista y en diferentes estados, los candidatos a presidente: Donald Trump y Joe Biden reemplazaron los debates por dos apariciones y entrevistas. Es así que el pasado jueves 15/10 en lugar de brindar una jornada de información y visiones políticas, los votantes de Trump sintonizaron NBC mientras los de Biden lo hicieron en ABC. Lo curioso fue quede acuerdo con la agencia de mediciones: Nielsen, el evento de Joe Biden, que se transmitió tuvo una audiencia mucho mayor que el evento simultáneo de Trump. 12,2 millones contra 10,4 millones respectivamente. Claro que esto no significa nada más allá de los encendidos en la televisión. Aunque muchos ya están especulando con que esta es solo la previa de lo que será el resultado de las elecciones generales. En tanto la sociedad norteamericana sigue polarizandose cada vez más. Tal es así que las figuras que forman parte de la cadena: NBC, que es líder en series y programas de entretenimiento en Estados Unidos, comenzaron a juntar firmas en forma de protesta contra la empresa por recibir al republicano en su pantalla. Entre ellos, la estrella de This Is Us , Mandy Moore quien agradeció por su trabajo a NBC pero que aseguró estar viendo ABC esta noche. Pero ahora en cuanto a lo que se dijo y lo que se obvio en las respectivas entrevistas, por primera vez el presidente Donald Trump reconoció que debía alrededor de $ 400 millones a los acreedores, tal como informó la larga investigación de The New York Times junto otros datos como la evasión de impuestos por parte del mandatario. Algo que por supuesto no aceptó. "Lo que estoy diciendo es que es un pequeño porcentaje de mi patrimonio neto", dijo Trump aunque se negó a responder preguntas más profundas. Al mismo tiempo el presidente siguió mostrándose combativo como lo había dejado en claro en el primer debate. Lo único que sucedió fuera de lo que acostumbraba las últimas semanas fue que el mandatario se volvió a referir a QAnon, la teoría conspirativa de extrema derecha, solo para evitar criticarla y hasta darle el visto bueno. En cuanto al coronavirus también decidió no hablar de sus planes para la contención del virus y su accionar hasta el momento. Por su parte el candidato demócrata tampoco trajo novedades a la mesa electoral teniendo en cuenta que siguió con sus constantes críticas hacia Donald Trump. Tal y como ocurrió en el debate, frente a un Trump desesperado y un Biden sin sorpresas y estático, muchos medios norteamericanos aseguraron que el ganador de la noche de debate sin debate fue el demócrata. |
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