| Fuertes reacciones se han desatado en sectores a lo largo y a lo ancho del mundo islámico luego de que el presidente francés, Emmanuel Macron, dijera que Francia "no renunciará a las caricaturas" (en referencia a las caricaturas del profeta Mahoma publicadas en la revista satírica Charlie Hebdo) y que estas fueran proyectadas en edificios gubernamentales el viernes en honor al profesor asesinado, Samuel Paty, a manos de un terrorista islámico. Entre las reacciones, este lunes el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha llamado a un boicot total de los productos franceses. El gobierno de Emmanuel Macron presentó a comienzos de este mes un polémico proyecto de ley contra el separatismo islámico que busca ejercer mayor control sobre las mezquitas y centros de culto, con el objetivo de construir un "islam de la Ilustración" compatible con los valores de la República francesa. La situación se volvió mucho más tensa cuando 2 semanas atrás fue decapitado el profesor Samuel Paty por un inmigrante checheno con motivación terrorista islamista. Paty había mostrado a su clase las caricaturas del profesta Mahoma publicadas por la revista satírica Charlie Hebdo en una clase de libertad de expresión, y a partir de eso comenzó una campaña de odio en las redes contra el profesor, contra quien se sospecha que se lanzó una "fatua" (llamado a asesinarlo). En un tributo nacional al profesor asesinado, Macron aseguró que Francia "no renunciará a las caricaturas". El viernes, estas fueron proyectadas sobre edificios gubernamentales en Francia como parte del homenaje. La actitud desató indignación en sectores a través del mundo islámico (incluidos Reino Unido, Kuwait, Qatar, Palestina, Egipto, Algeria, Jordania, Arabia Saudita y Turquía), que demandan un boicot a Francia. La ira popular se expresa bajo los hashtags #BoicotAProductosFranceses, #Islam y #NuncaElProfeta en árabe. La campaña en redes sociales llevó a que varias asociaciones de comercio árabes boicotearan productos franceses. El domingo fueron prendidas fuego imágenes de Macron en protestas en Libia, Gaza y Siria, relata Al Jazeera en base a diversas fuentes, y Erdogan cuestionó la "salud mental" de su homólogo. Los comentarios hicieron que París llamara a su enviado en Ankara. La relación entre ambos países se ha tensado por diferencias geopolíticas, desde una disputa marítima entre Grecia y Turquía hasta el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán. El ministro de Exteriores de Paquistán llamó al embajador francés en Islamabad para quejarse por los dichos de Macron. El día anterior, el primer ministro paquistaní, Imran Khan, había escrito una carta a Mark Zuckerberg pidiendo que Facebook prohíba el contenido islamofóbico, una medida similar a la tomada por la plataforma contra los negadores del Holocausto. El ministerio de Exterior de Marruecos condenó "vigorosamente" la publicación de las caricaturas. El ministro de Asuntos de Jordania dijo que "insultar" al profeta no era "una cuestión de libertad personal sino un crimen que incentiva la violencia." En el Líbano, Hezbolá condenó el "insulto deliberado" al profeta. La facción pro-iraní Rabaa Allah, de Irak, dijo en un comunicado que sus hombres están "listos para responder". A Macron también lo criticó la propia izquierda francesa. Pero otros líderes europeos apoyaron al presidente francés, entre ellos el jefe de política exterior de la Unión Europea, Joseph Borrell. El gobierno alemán criticó los comentarios "difamatorios" de Erdogan hacia Macron, en solidaridad con París. Este lunes, redoblando la apuesta, Erdogan llamó a un boicot de los productos franceses. |
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