Elecciones subnacionales en Bolivia: Oposición entre desbastar al MAS o un ostracismo de 20 años (Presentación)

Por Coco Cuba
LA PAZ, 7 Mar (NOMADA NEWS).- La derecha boliviana lanzará su órdago en procura de reanimar su futuro, de 20 años, y evitar que el Movimiento Al Socialismo (MAS), del presidente Luis Arce y el expresidente indígena Evo Morales, expanda su poder del gobierno central a los municipios y gobernaciones departamentales en las elecciones subnacionales de este domingo.
Visto en oro, las 9 gobernaciones y 10 principales municipios capitales del país representan miles de puestos de trabajo para militantes: su ganancia extiende la vida a los partidos, agrupaciones y alianzas políticos y su pérdida la siega hasta desaparecerla.
Poco menos de 5 meses después de las elecciones presidenciales, que devolvieron el poder MAS, desalojado en medio de protestas y represión del gobierno en noviembre de 2019 a meses de fenecer el tercer mandato consecutivo de Morales, al menos 7 millones de bolivianos concurrirán a las urnas para contrapesar el poder del MAS o marcar el principio del fin de una generación de conservadores y liberales que no ha podido rebatir en 3 lustros la hegemonía de Morales y ahora de Arce.
Irremediablemente dispersa e incapaz de reconocer un liderazgo que la cohesione mínimamente, la derecha boliviana arriesga incluso la marginalidad después de su estrepitoso fracaso en las urnas el 18 de octubre último y su sombrío accionar durante 11 meses que duró la transición del gobierno de Morales a Arce, intercalado por la derechista Jeanine Añez.
En la primera elección subnacional durante el bisoño gobierno del economista Arce, 7,3 millones de bolivianos concurrirán a las urnas en unos 35.000 colegios electorales para elegir a 9 gobernadores y 339 alcaldes, además de unos 2.000 concejales y asambleístas locales.
Perder los principales municipios y gobernaciones a manos del MAS, más aún después del gobierno de transición que jefaturizó Añez, estigmatizado por la muerte a manos del Ejército y la Policía, de unos 40 civiles pro MAS, representará la jubilación de los principales líderes enconadamente opositores a Morales.
De hecho, la derrota en las elecciones presidenciales de 2020 pasó alta factura a los expresidentes Carlos Mesa (2003-2005) y Jorge Quiroga (2001), que bendijeron el gobierno de Añez, aporreado por la corrupción, como también al jefe político de la ex presidente, el gobernador saliente de Santa Cruz, Rubén Costas, entre otros. Perder el escenario subnacional equivale a morir en política y a canalizar la emergencia de nuevos dirigentes, de izquierda y derecha.
En las elecciones subnacionales precedentes de 2015, el MAS ganó en 234 alcaldías y en 6 de las 9 gobernaciones.
Pero la victoria cuantitativa del MAS de Morales se vio deslucida al resignar las alcaldías de las ciudades capitales, es decir La Paz, Santa Cruz, Cochabamba y Tarija a manos de una oposición aficionada y las gobernaciones de los departamentos de Tarija, Santa Cruz y La Paz.
Aunque parece una paradoja afirmarlo, la victoria del MAS se ve venir en medio de su declinación agitada por olas de renovación, mientras Morales, líder indiscutido aún de la formación oficialista, la más importante de la historia política boliviana, galvaniza a sus huestes para agregar el poder regional.
Empero el MAS no ha perdido todas las posibilidades de alzarse con la poderosa Gobernación de Santa Cruz, cuyo control sirvió a Costas, intrincado opositor de Morales, no sólo para mantenerse vigente desde 2006 y antes, sino para sostener el discurso autonómico y hasta el extremo federalista.
El MAS podría retener entre 227 y 234 alcaldías rurales de las 339 vigentes en el país y las gobernaciones de La Paz, Oruro, Pando, Cochabamba, Potosí sin perder del todo las de Chuquisaca y Beni.
En el limbo de la adversación izquierda derecha, quedarán las gobernaciones de Beni, donde el odontólogo Alejandro Unzueta, un outsider, mantiene sus posibilidades pese a la sombra de la inhabilitación y los triunfos opositores predecibles en Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca, que replica el caso de El Alto.
Unzueta se mantiene en punta de la preferencia electoral, seguido por la expresidenta Áñez y el exgobernador regional Álex Ferrier (MAS).
La elección de Añez es, talvez, la única salida para evitar el juicio político en la Asamblea Legislativa.
En Cochabamba, Humberto Sánchez (MAS) ha alcanzado una ventaja irremisible. Este es el único caso que puede confirmarse bajo las condiciones de la probabilidad estadística.
En Chuquisaca puntea Damián Condori (ex MAS), seguido por Juan Carlos León (MAS) lo que abre espacio a una segunda vuelta, segura.
En Santa Cruz, Fernando Camacho llegaba al domingo con la gracia de la intención de voto mayoritario lo que, sin embargo, no descarta una segunda vuelta, pues el voto oculto en favor de Mario Cronembol podría recortar la diferencia a menos de 10 puntos.
Lo mismo ocurre en La Paz, donde Franklin Flores (MAS) se ha hecho del primer lugar de la preferencia electoral escoltado por Santos y Rafael Quispe.
En Oruro, el primer lugar parece confirmado para Johnny Franklin Vedia (MAS), acechado por Josefina Pinaya, Ever Moya y Édgar Sánchez.
En Pando, donde el balotaje también se proyecta como hecho, pugnan, en orden de prelación, Miguel Becerra (MAS) y German Richter (ex MAS).
En Potosí puntea Johnny Mamani (MAS) seguido por el enconado opositor de Evo Morales, Marco Pumari.
En Tarija, donde tampoco se descarta el balotaje, el exalcalde Oscar Montes se encamina a la victoria, seguido por el actual gobernador Adrián Oliva y Álvaro Ruiz (MAS).
En Tarija el MAS carece de posibilidades incluso para acceder al balotaje.
Según la proyección de las privadas Cies Mori (para la red UNITEL) y Focaliza (para las redes Red Uno y Bolivisión), Manfred Reyes Villa ganará irremediablemente la alcaldía de Cochabamba, Eva Copa en El Alto, Iván Arias en La Paz y Gary Añez o Johnny Fernández en Santa Cruz.
Focaliza recorta las diferencias, empero, en La Paz, a 10 puntos de Arias sobre Dockweiler (40,2% a 30,3%). Y asigna a Sol Bo un concejal de oro, pues Álvaro Blondel contiene 4,1% de la intención de voto, un punto más que el músico y empresario David Castro (3,4%).
Cc/
Via Nómada News https://nomada.bo
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